domingo, 12 de abril de 2009

Shadowmen


Jean-Marc y Randy Lofficier, los gurús del Fantastique

Si alguien conoce a todos los personajes que nos ha brindado el Fantastique - nombre francés para denominar la literatura de aventuras, evasión y misterio - bien en folletines, bien en novelas pulp, bien en cómics, bien en películas o bien en series de televisión, ésos son Jean-Marc y Randy Lofficier. Desde hace años, y con su propio sello editorial "The Black Coats Press", han efectuado una enciclopédica investigación a la que debemos forzosamente acudir todos los que deseamos conocer aquel dato que nos falta acerca de Fantômas, el nombre de aquella novela de Arsenio Lupin que nos falta o, simplemente, que personaje de cómic francés va disfrazado casi igual que el Hourman norteamericano.

Ellos lo saben, y gracias a libros como éste, "Shadowmen", podemos adentrarnos en una enciclopedia que es mucho más que éso: es un testimonio de respeto y gratitud hacia escritores como Paul Féval, Souvestre y Allain, Julio Verne, Alejandro Dumas, Jean Ray, Gastón Leroux y centenares de genios que ahora se denominan bajo el epígrafe de "literatura barata". ¡Barata!. Entretener al público es barato? Saber urdir una trama lo suficientemente ingeniosa como para tener al lector en vilo es barato? Crear mitos que han sobrevidido a sus autores en casi más de un siglo es barato?

Los Lofficier saben que, de barato, nada. De ahí que su amor por la literatura les obligue a llevar a cabo ésa ímproba tarea de divulgar lo ya escrito y de, ahí es nada, permitir a nuevos novelistas que escriban más aventuras de los héroes que siempre nos han conmovido. Deberían erigirse estatuas en su honor por todo el mundo, pues gente como ellos son custodios de la llama de la imaginación y la aventura en un mundo tan gris y aburrido.

Shadowmen

Ésta primera entrega - pues existe una segunda con el mismo título en la que nos hablan de personajes de la Bande Desineé, o sea, los cómics - se adentra y profundiza en más de una veintena larga de personajes. Desde Harry Dickson hasta Rouletabille a Judex pasando por Le Nyctalope, veremos desfilar a toda una serie de carácteres formidables, fabulosos. Amén de una semblanza de sus autores, encontrarán la explicación de cada uno, sus aventuras recopiladas por orden cronológico, sus adaptaciones, sus partiches e incluso las posibles relaciones entre ellos siguiendo la pauta que Philip José Farmer marcó en su momento, a saber, que todos los héroes y villanos comparten por un lado u otro un mismo árbol genealógico.

Ediciones

Pueden encontrarlo en Amazon o dirigiéndose directamente a la, por otro lado, excelente página web que los Lofficier tienen y de la cual me he nutrido en numerosas ocasiones para averiguar éste o aquel dato, lo que aprovecha para agradecer en público éste modesto aficionado. La dirección es:

http://www.blackcoatpress.com


El precio del ejemplar es de 19.95 dólares USA - o al menos éso costaba hace unos dos años - y, si quieren más, sepan que amén de la segunda entrega de Shadowmen y de numerosas nuevas aventuras de los personajes de siempre, son autores de una imprescindible enciclopedia, la "French Science fiction, Fantasy, horror and Pulp Fiction", editada por McFarland & Company, Inc. Publishers.

Forzoso es decir que todos sus libros están escritos en inglés. Pero me jugaría lo que sea a que están pensados como lo haría un francés, por ejemplo, Rocambole.

sábado, 11 de abril de 2009

Raffles y Sherlock Holmes, cuñados


Familia y trastos viejos, pocos y lejos

Quizá a alguno de ustedes les sorprenda saber que el detective más conocido de la historia, Sherlock Holmes, y el ladrón de guante blanco británico por antonomasia, Raffles, tengan una estrecha relación de parentesco. Pue si señor, así es. Son cuñados en tanto en cuanto que Sir Arthur Conan Doyle fue cuñado del creador de Raffles, Ernest William Hornung.

Hornung se casó a la edad de veintisiete años con la hermana de Conan Doyle, Constance, y nunca en la historia de la literatura se ha podido encontrar un caso similar: dos escritores unidos por un lazo familiar que son tan diferentes en carácter, convicciones y obra.

Ernest W. Hornung, el padre de Raffles, Caballero Ladrón

Hornung nació en Middlesborough, en el norte de Inglaterra, un siete de julio de 1866. De carácter inquieto y aventurero, viajó en su juventud a Australia tentando a la fortuna. Hay que señalar que, en aquellas épocas, Australia era tan solo un enorme penal al que el Imperio enviaba desterrados a lo que podríamos denominar sin riesgo a equivocarnos "lo mejor de cada casa".

Sin conseguir ni riquezas ni honores, pero atesorando un buen número de conocimientos acerca del hampa aprendidos de boca de sus propios miembros, Hornung regresó a Inglaterra después de dos años, dedicándose a escribir como periodista. Debemos señalar, en honor a la justicia, que si Hornung triunfó fue tan solo a causa de su talento y su imaginación, puesto que desde el instante en que puso pie en Inglaterra, comenzó a colaborar en el Strand Magazine, la revista que acogió los mayores éxitos de Sherlock Holmes.

Raffles: el anti Holmes

Mucho se ha hablado acerca de las diferencias antre ambos personajes. Sin querer entrar en polémicas estériles - los dos son magníficas criaturas de ficción y por tanto ¿qué más da? - si que es evidente el bando en el que militan tanto ellos como sus autores: Conan Doyle tiene una moral victoriana, rígida, conservadora y puritana; Hornung no; él es liberal y su Raffles tiene que ser, por fuerza, un anti héroe, un hombre de mente abierta, aventurera y cínica.

Holmes se lanza a la aventura para defender la ley. Raffles lo hace en beneficio propio y por el puro placer del riesgo. Donde Holmes se muestra prudente, Raffles es temerario. Cuando Holmes sostiene a capa y espada delante de Watson que hay cosas que deben ser silenciadas en beneficio de la Corona y de el país, Raffles proclama a los cuatro vientos su insolente osadía.

Eso sí, ambos comparten una habilidad y un intelecto sin parangón. Pero parece ser que éso despertó aún más las iras de Conan Doyle, que reprendió a su cuñado con el argumento, un tanto baladí, de que no le parecía bien hacer de una persona sin moral un héroe. A Hornung, como era de esperar, las reprimendas pacatas de su ilustre cuñado se la traian al pairo y buena prueba de su cinismo es que el primer volumen de Raffles está dedicado a Conan Doyle, quién debió de palidecer al leer tal dedicatoria.

Digamos, sin embargo, que Raffles, con ser un personaje de mucho calado, cada día luce mucho menos pues tiene la competencia de todo un Arsenio Lupìn, nada más y nada menos. En cambio, a Holmes nadie ha podido hacerle sombra a éstas alturas, ni se atisba en la lontananza que surja alguien que lo consiga en un futuro próximo.

Ediciones

En el batiburrillo de ediciones que a lo largo de los años se han ido publicando en castellano de las andanzas de Raffles y de Bunny, su compañero, yo les recomiendo dos: la primera es la de una vieja conocida de éste blog, la de la Editorial Abraxas, que se divide en dos volúmenes:

Ladrón de guante blanco
La máscara negra


Hay otra edición que a mi me gusta más, que es la que editó Valdemar en su colección "El Club Diógenes", formato bolsillo, con una deliciosa cubierta que reproducimos en ésta entrada y que tiene por título "Los Idus de Marzo y otras aventuras de Raffles el ladrón de guante blanco". Ustedes mismos

Señalar que hay varias adaptaciones al cine de éste personaje pero, si aceptan una sugerencia, procurénse la que protagonizó David Niven y que está disponible en cualquier videoclub o gran superficic. Nadie como él podía encarnar la elegancia negligente del tan justamente llamado ladrón de guante blanco, casi tan blanco como la sonrisa de David Niven.

Las novelas de The Shadow, extraídas de sus propios anales privados


Listado de novelas por orden de aparición en los Estados Unidos (5):

Death Premium - enero, 1, 1940
The Hooded Circle - enero, 15, 1940
The Getaway Ring - feb, 1, 1940
Voice of Death - feb, 15, 1940
The Invincible Shiwan Khan - marzo, 1, 1940
The Veiled Prophet - marzo, 15, 1940
The Spy Ring - abril, 1, 1940
The Prince of Evil - abril, 15, 1940
Death in the Stars - mayo, 1, 1940
Masters of Death - mayo, 15, 1940
The Scent of Death - jun, 1, 1940
"Q" - jun, 15, 1940
The Murder Genius - jul, 1, 1940
Gems of Doom - jul, 15, 1940
Crime at Seven Oaks - agosto, 1, 1940
The Fifth Face - agosto, 15, 1940
Crime County - sept, 1, 1940
The Man Who Died Twice - sept, 15, 1940
The Wasp - oct, 1, 1940
City of Fear - oct, 15, 1940
Crime Over Miami - nov, 1, 1940
The Devil's Paymaster - nov, 15, 1940
Xitli, God of Fire - dic, 1, 1940
The Shadow, The Hawk, and The Skull - dic, 15, 1940
Forgotten Gold - enero, 1, 1941
The Green Terror - enero, 15, 1941
The Wasp Returns - feb, 1, 1941
The Chinese Primrose - feb, 15, 1941
Mansion of Crime - marzo, 1, 1941
The White Column - marzo, 15, 1941
The Time Master - abril, 1, 1941
The House on the Ledge - abril, 15, 1941
The League of Death - mayo, 1, 1941
Master of Flame - mayo, 15, 1941
Crime Under Cover - jun, 1, 1941
The Thunder King - jun, 15, 1941
The Star of Delhi - jul, 1, 1941
The Blur - jul, 15, 1941
The Crimson Death - agosto, 1, 1941
The Shadow Meets The Mask - agosto, 15, 1941
Gems of Jeopardy - sept, 1, 1941
The Devil-Master - sept, 15, 1941
Garden of Death - oct, 1, 1941
Dictator of Crime - oct, 15, 1941
The Blackmail King - nov, 1, 1941
Temple of Crime - nov, 15, 1941
Murder Mansion - dic, 1, 1941
Crime's Stronghold - dic, 15, 1941
(Continuará...)

viernes, 10 de abril de 2009

Julio Verne y la cocina


La vuelta al mundo en ochenta recetas

Así subtitula Eduardo Aguado, autor de "Julio Verne y la cocina", su divertido y ameno libro en el que, efectivamente, se recogen diferentes preparaciones culinarias que aparecen en las obras del inspirado escritor francés.

Hay que señalar la erudición que despliega Aguado, así como su paciencia en el rastreo de los platos que se enumeran en ésta joya literaria ideada, imagino, tanto para los amantes de Verne como para los de la buena mesa. Literatura y gastronomía no están reñidas, al contrario, y, si no, véase la afición de Dumas padre por las suculencias culinarias.

Como hablar de trama no hace al caso en el libro que nos ocupa, si se debe señalar que, junto a las recetas - algunas imposibles, como la sopa de cola de canguro o el estofado de caimán -, se nos ofrece una amplia panoplia de la obra verniana; así, empezaremos por "Los hijos del Capitán Grant" y acabaremos por "La vuelta al mundo en ochenta días", como no podía ser de otra manera. Son ochenta recetas y ochenta libros, ochenta sugerencias para el paladar y el cerebro. Aunar manteles y literatura es empresa digna de una persona cabal, y de ella queremos hablar porque, en justicia, lo merece.

El autor: Eduardo Angulo

Eduardo Angulo nació en Bilbao, tierra de buen beber y mejor comer, en 1952. Es Licenciado y Doctor en Biología por la Universidad del País Vasco desde 1984, donde imparte clases en la Licenciatura de Biología desde 1978.

Organiza, además, un curso sobre Cine y Literatura de ciencia ficción y biología desde hace ya algunos años y es director del Colegio Mayor Miguel de Unamuno. Ignoro cómo un hombre con tanta actividad, que ha publicado más de cien artículos de investigación y divulgación, que es colaborador habitual en libros de contenido científico e incluso se permite haber aportado su sapiencia en la última edición de la prestigiosa Enciclopedia Durvan, saca tiempo para escribir un libro como el presente.

Acaso sea, Dios le bendiga, porque éste jocundo y sabio bilbaíno tiene cerebro de científico y alma de aventurero, que no son cosas que estén reñidos, antes al contrario. ¿O es que el Capitán Nemo no presumía por igual de sus logros científicos como de la mesa y de los platos que en ella se servían en su Nautilus?
Sí, realmente, que Dios bendiga a los científicos que saben que no hay mayor aventura que la que se esconde tras el microscopio, ni mayor muestra de civilización que sentarse ante una mesa repleta de suculencias rodeado de amigos.

La edición


En el mundo de los libros hay tanto desorden y tanta dejadez por parte de los editores que uno se siente inclinado a abrazar y besar en las dos mejillas a los responsables de "Julio Verne y la cocina", que no son otros que los señores de Algaba Ediciones. Es tan adecuado el formato, tan exquisitas las ilustraciones y el diseño del libro - todo de acuerdo a la época de Verne - y tan delicadamente escogido desde el tipo de letra hasta la portada, que uno quisiera que todos los libros fueran como éste, salidos de la imprenta con el mismo amor que supongo debió poner Guttenberg cuando imprimió el primer libro.
Añadir, acaso, la completísima bibliografía que se adjunta sobre la obra verniana y el introito sobre la gastronomía del siglo XIX y Julio Verne.

Ya lo ven. Un libro absolutamente recomendable y, además, de fácil adquisición puesto que la primera edición correponde al año 2005.

Recomendación


Si son fans de Julio Verne, han de comprarlo. Si son amantes de la cocina, han de comprarlo. Si son fans de las dos cosas no sé porqué no lo tienen ya. Y a los que no son ni amantes de Verne ni de la buena mesa, les recomiendo que lo compren igualmente porque seguro que les hace cambiar en un sentido, en el otro, o en los dos, que nunca se sabe.

jueves, 9 de abril de 2009

Asesinato en el Orient Express


Agatha Christie, la Reina del Crimen

Jamás soberana alguna mereció tan sobradamente su corona, puesto que Agatha Christie - en realidad Agatha Mary Clarissa Miller Christie Mallowan - sigue ostentando, después de su muerte en 1976, su indiscutible trono como reina de la novela de misterio e intriga. Su obra es enorme: más de ochenta movelas y obras de teatro, amén de las inmumerables adaptaciones que el cine ha hecho de sus relatos.

Creadora de personajes que permenecen intactos como el sagaz detective belga Hércules Poirot o la entrañable abuelita, pero no por ello menos perspicaz, Miss Marple, la propia autora ofrece una vida tan apasionante, y en ocasiones misteriosa, como la que nos brinda en sus libros.

Agatha Christie siempre ofrece a sus lectores la posibilidad de deducir por ellos mismos la solución al caso. No hay revelaciones escondidas ni personajes ocultos que aparecen en las tres últimas páginas. Es partidaria de una técnica que sólo saben emplear los más grandes y que se denomina en inglés whodunit, un sistema que no toma por idiota al lector y que le ofrece todas las piezas del puzzle para que él pueda - si osa - recomponer todo el mosaico y acabar dando con la solución final.

Con "Asesinato en el Orient Express", quizás sin darse cuenta, Agatha Christie cumple a la perfección con la regla formulada por el mayor detective de la historia, y espero que a éstas alturas no sea necesario decir que nos referimos a Sherlock Holmes, a saber: descartadas todas las posibilidades, la única que queda en pie, por improbable que parezca, ha de ser la auténtica. Y así es en éste libro, a fe mía.

La trama

El lujoso Orient Express, que realiza el trayecto Estambul-Calais, se halla bloqueado por una malhadada nevada en el corazón de los Balcanes. Mal asunto para Hércules Poirot, que se halla a bordo del lujoso tren, puesto que en él se ha perpetrado un asesinato en la persona de Mr. Samuel Ratchett, acaudalado norteamericano que viaja en compañía de su criado y su joven secretario.

Las pistas, tan escasas en los asesinatos, son en cambio en éste abundantes, casi diríamos que abrumadoras: uniformes de miembros de la compañía del tren a los que les falta un botón, señoras que se pasean con un kimono de seda al que nadie parece echar en falta, llamadas del propio Ratchett al encargado del vagón en francés, cuando éste había asegurado que no hablaba ésa lengua, un limpiapipas dejado en el compartimento del difunto...

Sólo el ingenio y las "células grises" del antaño as de la policía belga y hoy célebre detective hallarán no una, sino dos soluciones al crimen. Y ustedes encontrarán en ésta obra, una de las mejores salidas del fértil ingenio de Agatha Christie, una inmejorable ocasión para deleitarse y ver en primera persona lo que es una novela detectivesca en estado puro.

Ediciones

Desde su aparición se han hecho incontables las ediciones en todos los idiomas de Miss Christie. Yo tengo todas las editadas en castellano a cargo de la mítica Editorial Molino, responsable de tantas y tantas ediciones de autores de misterio. Que Dios se lo pague. Por otro lado, no es nada difícil hacerse con cualquier novela de ésta autora y en inglés, mucho menos. Sea en la lengua que sea, procúrense la primera que pillen y, si puede ser ésta, mejor que mejor. A los que todavía no conocen a ésta escritora se les abrirá todo un mundo de literatura con "L" mayúscula, de intriga, de misterio y de una cierta ironía y un humor negro que se le escapa en no pocas ocasiones.

A los veteranos, qué les voy a decir. Ya saben que leer a la Christie es seguro de salir satisfechos del empeño, aún cuando se sepa el final y se haya releido mil y una veces la novela. Es el toque mágico de los grandes el que produce tal milagro, que sabiendo el desenlace y quién es el culpable, sigamos fascinados por la trama y sus protagonistas como si fuera la primera vez.

Adaptaciones al cine

Aún cuando haremos una entrada aparte dedicada a la obra de ésta autora y de las adaptaciones que se han hecho de sus obras para el cine - y no digamos para la televisión - cabe señalar la película que, con el mismo nombre que ésta novela, llevó a la gran pantalla el prestigioso cineasta Sidney Lumet con una gran fidelidad al original y un reparto que justifica por si sólo su visionado: Lauren Bacall, Albert Finney (como Poirot), Martin Balsam, Ingrid Bergman, Jacqueline Bisset, Jean Pierre Cassel, Sean Connery, John Gielgud, Wendy Hiller, Anthony Perkins, Vanessa Redgrave, Rachel Roberts, Richard Widmark y Michael York. Casi nada.

miércoles, 8 de abril de 2009

Lo que hizo Holmes en el Tíbet


Los años perdidos de Holmes

Así se titula el libro del mismo nombre, editado en la Colección Narrativa, de Acantilado, que viene a sumarse a la enorme cadena de libros acerca de Sherlock Holmes que no forman parte del canon. No es, sin embargo, uno más. A parte de saciar la curiosidad que todo buen sherlockiano pueda sentir respecto a qué demonios fue a hacer Holmes en Lhasa - queda aún por conocer la gestión ante el Jalifa de Khartoum o las misteriosas investigaciones en Montpellier - mientras el público creía que había muerto en la catarata del Reichenbach, el libro posee por si mismo calidad y estilo.

El autor


Como no podia ser de otra manera, el autor no es occidental. Sólo alguien versado en aquellas latitudes, aún hoy en día tan desconocidas para la mayoría de la gente, podía acometer el trabajo de desentrañar las peripecias de un Holmes transmutado en un explorador llamado Sigerson.
Jamyang Norbu sabe, pues, de lo que habla. Es un escritor fuertemente comprometido con la causa tibetana, con su cultura y con su política lo que le hace, al menos a mi manera de ver, noble y digno. Es director del Amnye Manchen Institute y también del Tibetan Institute of Performing Arts. Entre sus obras cabe destacar Warriors of Tibet, Illusion and Reality y la presente que, por cierto, recibió el Crossword Book Award en el 2000.

La trama

Ciertamente, el año 1891 no fue uno de los mejores para los admiradores del célebre detective británico. Conan Doyle, harto de la esclavitud a la que le sometían editores y público, decidió matar a Sherlock Holmes. Y así lo hizo. El profesor Moriarty, su eterna némesis, y él mismo, cayeron en mortal lucha hacia una muerte segura en la catarata de Reichenbach. Las cartas airadas de los lectores del Strand Magazine se amontonaban en la mesa del director. "¡Grandísimo bestia!" comenzaba una de las más suaves.
Dicen que hasta la madre del propio Conan Doyle le prohibió que la visitara "hasta que volviera a escribir acerca de aquel caballero tan distinguido".

Cuando lo "resucitó" dos años más tarde en "La aventura de la casa deshabitada" - ¡y de qué manera tan genial, por Júpiter! - Holmes explicó sucintamente a un Watson perplejo y feliz a la vez por el retorno de su amigo, y cito textualmente, que "Viajé durante dos años por el Tíbet y pasé un tiempo en Lhasa". Detengámonos aquí. Lhasa era entonces una ciudad prohibida, y cuando se abrió del todo fue a cañonazo limpio, cañonazos ordenados por el general inglés Yougshband. El Tibet era tierra de nadie, tierra de misterios y de demonios. Pero la Rusia Zarista, la China Imperial y las potencias occidentales, especialmente el Imperio Británico, sabían que también era la llave de Asia. Quien controlase el Tibet, controlaria el mundo, decían los textos antiguos. Y así era. Se hace difícil, pues, creer que por mucho Holmes que fuese, el detective se pasease por aquella región como si lo hiciera por el Serpentine londinense.

Nadie tuvo conocimiento exacto y veraz de lo que hizo un errabundo Holmes por aquellos parajes, y las dudas y especulaciones de todo tipo crecieron hasta que Jamyang Norbu descubrió en el interior de una caja un viejo manuscrito cuyo autor era Hurree Chunder Mookerjee. En él se cuentan las aventuras que ambos vivieron en Lhasa, sí, pero también en China, en Simla, y en las cordilleras del Himalaya, el techo del mundo y la morada de los dioses, el lugar donde se halla la entrada a la ciudad de Shamballah y la de Agarhta.

Ciertamente, es una gran aventura que gracias a la labor de amanuense de Hurree y la de investigador de Jamyang hoy podemos paladear con satisfacción.

Ediciones

Que yo sepa, en castellano sólo existe ésta, la del Acantilado, con una excelente traducción de Roser Villagrasa a la que hay que agradecer que conozca de verdad los idiomas que maneja. Lo señalo porque, desgraciadamente, no siempre es así. Por lo demás, ¿qué quieren que les diga? Simplemente que se arrellanen en un sillón y se dispongan a penetrar una vez más en ése mundo maravilloso y fantástico de Sherlock Holmes, ésta vez sabiamente recreado por un hacedor de historias de gran talla, Jamyang Norbu.

martes, 7 de abril de 2009

El misterio del cuarto amarillo


El hombre que creó a Rouletabille

Gaston Leroux (1868-1929) es uno de los creadores más fecundos de la historia literaria popular francesa. Sólo su obra "El fantasma de la ópera", llevada al cine en numerosas ocasiones, bastaría por sí sola para acreditarle como un auténtico maestro que se mueve entre el misterio y lo folletinesco.

Nadie hubiera podido predecir que aquel muchacho que ejerció como abogado y que, acaso harto de códigos y legajos, se pasó al periodismo de tribunales acabase deviniendo en el escritor que fue.

Suyas son algunas de las obras más conocidas y populares de la literatura francesa con otros personajes tan fascinantes como el que nos ocupa como el propio Fantasma de la Ópera o Chérie-Bibi. Hábil urdidor de misterios e intrigas, Leroux se mueve como pez en el agua en ése terreno tan caro a los galos, es decir, el de la novela de misterio, incluso detectivesca, pero con ribetes góticos y de terror.

Fue el creador del célebre personaje Joseph Joséphin, alias Rouletabille, periodista y descifrador de enigmas - un Jérome Fandor avant la lettre, vaya - que protagoniza la novela de la que trata ésta entrada.

Digamos, de paso, que el nombre de Rouletabille fue traducido en España por Ruedalabola. Hay delitos que deberían pagarse muy caros.

La trama

El enigma de la habitación cerrada. Ahí es nada. El clásico misterio al que muchos escritores se han enfrentado y del cual pocos han conseguido salir con éxito. En el caso que nos ocupa, Rouletabille se enfrenta a un enigma que haría retroceder a la mayoría: un crimen y la posterior huida del criminal en el interior de una estancia inaccesible. Comprenderán que no les diga más, porque la novela se lee de un tirón y vale la pena degustarla por si misma, sin mayores aderezos ni advertencias.

Ediciones

"El misterio del cuarto amarillo" está decorosamente editado, entre otras casas que se dedican a tan nobles menesteres, por Alianza Editorial en la, ¡ay!, colección Biblioteca Juvenil, colección a la que se ven postergadas las obras de Verne, Salgari, Conan Doyle y otros muchos. Qué le vamos a hacer, vivimos tiempos extraños e incultos. De todos modos, veamos la parte positiva: bueno es que nuestros hijos se cultiven leyendo a autores como Gaston Leroux o Alejandro Dumas.
En la misma colección hallarán "El fantasma de la ópera", del cual hablaremos en su momento.

Ahora bien, si les interesa seguir la peripecia de éste caballero llamado Rouletabille y desean saber en qué consiste "el perfume de la dama de negro", sepan que la Editorial Anaya tiene también publicadas las aventuras de Rouletabille - ¿hay que decir que en una colección dirigida a los jóvenes -, que la Editorial Abraxas - la misma que publicó las novelas de Alan Quatermain - ha publicado la saga completa y que Espasa tiene en su haber dos volúmenes de Leroux, "La muñeca sangrienta" y "La máquina de asesinar" muy recomendables.

Por si les gusta el orden, he ahí la cronología de las aventuras de Joseph Rouletabille, tal y como las ha publicado Abraxas:

El misterio del Cuarto Amarillo
El perfume de la Dama de Negro
Rouletabille en Rusia
El Castillo Negro
Las extrañas bodas


Abraxas también ha publicado "El fantasma de la ópera". Como consejo final, decirles que, si les ha gustado la novela que hoy sugerimos en éste blog, deben leer forzosamente, su segunda parte: "El perfume de la Dama de Negro" que desvela muchos misterios que el autor dejó por aclarar.