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miércoles, 10 de junio de 2009

La caída de Los Increíbles Zalinda


Un Sherlock Holmes para todas las edades

Con la llegada de las vacaciones estivales, surge el sempiterno problema acerca de qué leer. Los libros que hemos ido acumulando durante todo el invierno demandan que les quitemos el polvo y les prestemos atención. Pero cuidado, no cedan al sentimentalismo. Hay libros y libros, y el que hoy les presentamos es una novedad totalmente imprescindible que debe leerse ya mismo.

Es un libro que puede aprovechar por igual un conspicuo sherlockiano que un joven que no sea especialmente aficionado a la lectura. Con la presencia de Sherlock Holmes y de la pandilla de los Irregulares de Baker Street, créanme, la diversión está más que asegurada en "La caída de los Increíbles Zalinda".

La trama

Londres, 1861. Los Zalinda son un grupo de funambulistas de un circo que, aparentemente, caen durante la actuación y fallecen. Ah, pero una vez que Sherlock Holmes analiza el caso, el Maestro determina que no ha sido un accidente, sino una acción totalmente premeditada, lo que convierte al misterio en un caso de asesinato a resolver.

A medida que la cosa se va complicando, Holmes precisa de más ayuda para resolver el misterio. Y ahí entra en acción un grupo de jóvenes a los que contrata habitualmente, cuando los casos resultan especialmente difíciles, para que le consigan información valiosísima para el caso. De ellos llegó a decir "Son mis ojos y mis oídos".

Este grupo de pillastres, concretamente 12, reciben el nombre de "Los Irregulares". Su conocimiento de las calles, sus relaciones con la gente de los bajos fondos, su picardía,y algún que otro mérito del cual es mejor no hablar por si Gregson o Lestrade andasen cerca, son algunas de las habilidades que poseen y que Sherlock Holmes utiliza frecuentemente como apoyo a su lógica deductiva.

Así pues, en este caso la pareja de Holmes no será el buen Dr. Watson, sino este grupo de jovenes pilluelos, que actuarán ayudando al detective más famoso de la literatura universal.

Los autores

En primer lugar debemos hablar de Tracy Mack. Autora de "Birland", título seleccionado como Book sense Top Ten Book, Sidney Taylor Award Honor Book, y ALA Best for Young Adults, entre otros premios y distinciones, debutó como novelista con el libro "Drawning Lessons", que fue a su vez Top Ten First Novel de Booklist, New York Public Library Book for the Tenn People y, además, finalista del premio NEXT que convoca Teen People. Es editora,¡cómo no!, de libros para niños. Ciertamente, estamos en buenas manos.

Junto a Tracy, está Michael Citrin, un abogado sherlockiano hasta la médula. A la tierna edad de doce años, la criatura ya se había tragado todas las historias del Canon y se había desatado en él el afán coleccionista que, gracias a Dios, aún le dura. Vean, como ejemplo de su benéfica adicción, el hecho de que llegase a recrear las habitaciones de Holmes en Baker Street en el sótano de su casa. Sin duda, los consejos de Citrin hacen de ésta novela lo que es.

Finalmente, tenemos a Greg Ruth, un ilustrador conocido por los que amamos a la editorial de cómics DC, o a Dark Horse o a Fantagraphics. Sus dibujos son muy buenos y sirven de perfecto contrapunto a la narración. Greg trabaja en la actualidad en la adaptación e ilustración de una historia para Goosebumps Graphix.

Edición


Forma parte de la "Colección Los Irregulares de Baker Street", editada por Everest.
La colección de novelas que la componen - ésta es tan sólo la primera entrega - tienen como nexo de unión la colaboración entre éstos simpáticos granujas con el genio de Baker Street. De fácil lectura, cuenta con apéndices, vocabularios, ilustraciones, por cierto muy buenas... En fin, un libro ideal para jóvenes que puede ser saboreado por igual por los padres. Si no saben que regalarle a sus hijos para leer en éstos días que se acercan, compren éste libro.
Y si no tienen hijos, regálenselo a ustedes mismos. No lo lamentarán

Como apoyo a la colección, EVEREST posee una web interactiva en la que existen foros, descargas, incluso casos para resolver, con lo que una vez concluido el libro, la aventura continúa, algo que hace altamente atractiva esta colección de novelas de misterio al más puro estilo Sir Arthur Conan Doyle.

sábado, 16 de mayo de 2009

La Trilogía Dupin


El mejor detective de ficción es Auguste C. Dupin

No lo decimos en éste blog, lo afirmó en su día Sir Arthur Conan Doyle. Un elogio incontestable proviniendo del padre de Sherlock Holmes. Sin duda, el personaje de Dupin, definido por Matthew Pearl - ver entrada "La sombra de Poe" - como un investigador excéntrico y genial es una de las referencias obligatorias de la novela detectivesca en particular y de la literatura universal en general.

La Trilogía Dupin


Bajo éste nombre, y aprovechando el éxito de "La sombra de Poe", Seix Barral ha editado ésta pequeña joya que reúne los tres relatos cortos protagonizados por éste cerebro privilegiado llamado Dupin. Sus títulos, conocidos casi por todo el mundo, son los siguientes:

- "Los crímenes de la calle Morgue"
- "El misterio de Marie Rogêt"
- "La carta robada"


Con París a sus pies, y un Prefecto de Policía más bien obtuso, aunque tenaz, Dupin escucha, analiza, observa, razona, deduce, y resuelve el caso más abstruso con la misma facilidad con la que fuma su pipa de espuma de mar.

Prefiere estar a oscuras cuando se trata de reflexionar y fue el primero en constatar - aunque no lo dijera - que, cuando todas las posibilidades verosímiles se han desechado, la última que queda en pie, por improbable que parezca, ha de ser la auténtica.

De los tres relatos debo confesar que prefiero "La carta robada". La leí por primera vez a los nueve años en unos libro curioso que editó Selecciones del Reader's Digest, con el título de "Joyas del cuento norteamericano". Allí estaba, junto a relatos de Stephen Crane, Mark Twain, Ambrose Bierce, O'Henry o Washington Irving entre muchos otros.

Debo decir, en honor de quién fuera quién seleccionase los relatos, que supo escogerlos magníficamente: "Baterbly", "Un misterio de heroísmo" o éste que nos ocupa, "La carta robada". La sutileza del encargo que le hacen a Dupin, y que no es otro que el de recuperar cierta carta personal de un personaje real, el método intelectualmente brillante, el duelo de ingenios y el poético final me subyugaron. Todavía hoy, a mis años, me recorre un escalofrío de satisfacción cuando la releeo por milésima vez.

Ni que decir tiene que recomiendo éste libro vivamente. Comprénlo, léanlo, disfrútenlo, degústenlo y luego hablen de él a sus amigos y vuelvánlo a leer.

Por supuesto, la edición es de Seix Barral y se halla al alcance de cualquiera, en cualquier libreria. Tan solo añadir que, en ésta edición, la traducción es del mismísimo Julio Cortázar. Un lujo añadido.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Elemental, Dr. Freud, la película



El film

Dirigida por Herbert Ross, con guión a cargo del propio Nicholas Meyer, la banda sonora de John Addison y una muy buena fotografía realizada por Oswald Morris, éste es uno de ésos raros casos que a veces depara el destino al cinéfilo sherlockiano para gozar de una cinta que respeta lo básico de los personajes creados por Sir Arthur Conan Doyle, añadiéndole la pizca de sal del pastiche y unas interpretaciones fuera de serie.

Vean, sino, el reparto: Vanessa Redgrave, Nicol Williamson, Alan Arkin, Robert Duvall, Laurence Olivier, Joel Grey, Samantha Eggar, Jeremy Kemp, Georgia Brown y Charles Gray. Sin desmerecer a ninguno, es preciso destacar el Dr. Watson que compone Duvall, fuera de serie, magnífico, con una luz propia que brilla de tal manera que hace de él el auténtico protagonista eclipsando al propio Holmes, lo que no es poco decir.

Digamos también que la Redgrave está sublime como la actriz Lola Deveraux, secuestrada y víctima de un villano como Dios manda, ah, por cierto, les sugiero que presten atención a la escena de la pelea entre éste y Holmes en el tren. De ovación y vuelta al ruedo.

Ediciones

Pues que quieren que les diga, se me antoja difícil aconsejarles dónde encontrarla en formato DVD. Acaso en mercadillos de internet, porque lo cierto es que no se ha reeditado hace tiempo. Cosa curiosa, porque es de aquellas películas que crean afición. En fin, les digo lo mismo que cuando hablamos del libro, busquen, y que tengan suerte.

viernes, 17 de abril de 2009

Elemental, querido Chaplin


Una novela de Sherlock Holmes

Es pública y notoria la avidez que tenemos todos los sherlockianos con respecto a la aparición de cualquier nueva aventura del Gran Detective. Conan Doyle se quedó corto y, afortunadamente, algunos escritores tocados por los dioses recuperan manuscritos perdidos, encuentran relatos del Dr. Watson extraviados, se adentran en las entrañas de Cox & Cia. y saben distinguir un legajo de papeles viejos de un manuscrito escrito por el buen doctor.

Gracias a los buenos oficios de uno de los mejores escritores de género que tenemos, hoy les podemos ofrecer un nuevo caso que, sin duda, ofrece "algunos aspectos de interés", como diría el Maestro: "Elemental, querido Chaplin".

El autor

Hablar de Rafael Marín, Rafa para los que le seguimos hace tiempo, es hablar de alguien que escribe realmente bien pero, sobretodo, de un autor que se conoce al dedillo las entretelas del mundo de los cómics, de la literatura fantástica, de los personajes míticos que conforman el Panteón de la aventura y el misterio.

Marín nació en Cádiz, en 1959. Es Licenciado en Filología Inglesa, traductor, y se ha dedicado a la enseñanza. Si les digo que es uno de los mayores escritores de fantasía española de todos los tiempos, me quedaré corto.

Ha escrito guiones para la Marvel Comics Group, supo crear un grupo de super héroes españoles, Iberia Inc. y su secuela Tríada Vértice, sin que quedaran cutres - que ahí estaba el riesgo - , dejándonos huérfanos de los mismos por causas que ahora no vienen a cuento.

Su producción literaria va desde "Nunca digas buenas noches a un extraño" a "Lágrimas de luz", que fue considerada como la mejor novela del género en España; suyas son tambien "El muchacho Inca" y "Mundo de Dioses" .

Ha obtenido, entre otros, los premios UPC y el codiciado premio Ignotus.
Ahí queda eso.

La trama

No desvelaré ningún secreto si les digo que la novela se centra en las peripecias de Sherlock Holmes y un chaval llamado Charles Chaplin, embarcados en la peligrosa misión de luchar contra sociedades secretas que cultivan el Mal. Por sus páginas desfilan en divertidos cameos personajes como Albert Einstein, Alistair Crowley, el hombre más perverso de Inglaterra, Oscar Wilde y el propio Doctor Fu Manchú.
¿Alguien duda de que la diversión está más que garantizada?

Ediciones

La única que yo sepa que existe en español es la original, publicada por Minotauro. No es complicado hacerse con un ejemplar y si no, ya saben, a su librería especializada que allí sabrán cómo hallarlo. En caso de desesperación, siempre tienen a mano internet.

Por cierto, la frase "Elemental, mi querido Watson" no corresponde al Canon y se debe al cine pero cuando uno se encuentra ante un libro como éste y un escritor como Marín, ¿que importa?
¡Watson, dese prisa! Todavía tenemos tiempo de tomar un bocado en Simpson's y coger el tren en Charing Cross!

miércoles, 15 de abril de 2009

Los negros de Alejandro Dumas


Una explicación

Según reza en el suplemento del Diccionario de la Real Academia Española de 1970, "negro" es una acepción de origen francés que, y citamos literalmente, "es el que hace trabajos literarios que firma quien trabaja anónimamente para lucimiento y provecho de otro". Añadamos que el término era de uso común entre la grey literaria y que no es la única. En la misma Francia, por vía de ejemplo, a los que se ocupaban en éstos menesteres a lo largo del siglo XVIII se les llamó asimismo "teintiers", tintoreros.

Todos éstos detalles los conocemos merced al gran Néstor Luján y a su libro "Cuento de cuentos", del que hemos extraído tal abundancia de datos, cultura y diversión que debemos agradecerle al tristemente desaparecido maestro no tan sólo ésta, sino toda su obra, tan epicúrea, tan sensual, tan documentada y civilizada en el mejor de los términos.
Sabiendo, pues, lo que es un "negro", literariamente hablando, hablemos, pues, de los que tuvo Alejandro Dumas.

Los negros de Dumas

Citamos aquellos que trabajaron para Dumas porque no hallamos menoscabo alguno ni para él ni para ellos, pues trabajar a la sombra de un gigante siempre prestigia a quien lo hace, y ser servido por amanuenses inteligentes honra a quien los escoge por su inteligencia al elegirlos. La gloria es abundante y no hay porqué negársela a nadie.
Dicho ésto, quede bien claro que, le escribieran más o menos, Dumas era siempre quien daba el toque final, la pincelada maestra, la frase decisiva, el personaje atrayente. Que requiriera ayuda no es de extrañar, pues su abundante producción le obligaba a ello. Fue un hombre voluptuososo y gentil, dos cosas que cuestan mucho dinero.

Por otra parte, el mismísimo Conan Doyle también reconoció haber "Comprado alguna idea que le ofrecían en varias ocasiones. Las ideas eran pagadas y luego las empleaba o no, pero en ningún caso se le daba crédito alguno a los inventores de las mismas". Son sus propias palabras, señores. Vemos, pues, que servirse de otros no es moneda rara.

Dumas - siempre que no indiquemos lo contrario es al Dumas padre a quién hacemos referencia - contó entre su aguerrida tropa armada con plumillas y tinteros a un tal Pascal, Auguste Marquet, fiel colaborador en la saga de los Tres Mosqueteros, Anicet Bourgeois, Durier, Brunswick, Cordelier-Delamorte, Goubeaux, Beaudin, Dennery, Gaillard, Jules Janin, Paul Menier, Fiorentino, Malefille, Georges, Hipólito augier, Ferande, Couailhac, M.M. Bourgeois, Laverdan, Vacquerie y el mejor, el único y divino poeta Gèrard de Nerval, autor del "Viaje a Oriente", que por sí sólo justificaría ya toda su carrera como escritor con nombre propio. El resto, no hizo nada más que ayudar a Dumas.

Añade Luján, no sin cierta malícia - el era un apasionado de Dumas - que a excepción hecha de Nerval, ninguno de sus otros colaboradores fue capaz, cuando escribió un libro propio, de legar a la posteridad nada con un mínimo de gloria, ni tan sólo un atisbo de la luz que ha arrojado y sigue arrojando sobre la literatura ése mulato llamado Alejandro Dumas, al que muchos de los que escribimos desearíamos haberle servido como negros, pues no hay deshonra en servir a un gran señor y si la hay en servir a un cretino.

miércoles, 25 de marzo de 2009

Los casos que jamás relató el Doctor Watson


Adrian Conan Doyle y John Dickson Carr, los seguidores de Sir Arthur

Como les anuncié en la anterior entrada, Valdemar editó una colección perfecta llamada Archivos de Baker Street. El primer volumen, del que ahora nos ocuparemos, fue un auténtico tour de force para el hijo de Conan Doyle y Dickson Carr, uno de los más célebres escritores de novelas policíacas de todos los tiempos. ¿Quieren saber por qué? Vamos a ello.

"Las hazañas de Sherlock Holmes"


Partiendo de algunas frases dejadas ahí y allá por el Doctor Watson acerca de casos que no podía o no debía revelar - el célebre espadachín Isadora Persano que fue encontrado loco delante de una caja de cerillas que contenía un gusano desconocido por la ciencia, el hombre que entró en su casa a buscar un paraguas y jamás se le volvió a ver, o el terrorífico asunto de la rata gigante de Sumatra, quedaban muchas aventuras de Sherlock Holmes por narrar.

Pero el problema era ¿quién supliría la magistral destreza del padre del detective más famoso del mundo? Porque una cosa es hacer un pastiche, con mayor o menor fortuna, y otra bien distinta es retomar el testigo del coloso de la novela detectivesca y seguir a partir del punto dónde él se había detenido.

Tal hercúlea labor asumieron el propio hijo de Conan Doyle y John Dickson Carr. Trabajando a dos manos en algunas ocasiones, en otras uno sólo, lograron pergeñar diversas soluciones a diversos problemas dejados "colgados" y sin explicación posible.

Así, en éste volumen, podemos regocijarnos con los siguientes casos:

-La aventura de los siete relojes
-La aventura del hacendado Trelawney
-La aventura de los jugadores de cera
-La aventura del milagro de Highgate
-La aventura del baronet atezado
-La aventurade la habitación cerrada
-La aventura de Foulkes Rath
-La aventura del rubí de Abbas
-La aventura de los ángeles negros
-La aventura de las dos mujeres
-La aventura del horror de Deptford
-La aventura de la viuda roja


Créanme si les digo que los autores estudiaron hasta el sistema de puntuación que usaba Sir Arthur, el empleo de determinadas palabras, cada cuántas veces usaba determinados modismos... Su trabajo fue enorme y el resultado es espléndido.
Ni que decir tiene que hagan todo lo posible para hacerse con un ejemplar, bien sea a través de internet, bien en alguna librería de lance, o bien robándoselo a su abuelita. No tengan el menor escrúpulo, pues cada página vale su peso en oro.
Recuerden, "Las hazañas de Sherlock Holmes", editorial Valdemar.
Ah, me olvidaba, incluye el reglamento de la asociación "Irregulares de Baker Street". Toda una propina, vive Dios.

Todo lo que quería saber acerca de Sherlock Holmes


W. S. Baring Gould

A éste ilustre y erudito sherlockiano debemos el libro que hoy nos ocupa, "Sherlock Holmes de Baker Street". Desde la primera edición inglesa, allá por el año 1962, hasta la fecha nadie ha conseguido superar éste trabajo fruto de una devoción y de un amor poco frecuentes en el mundo de la literatura. Baring Gould fue, entre otras muchas cosas, el autor del imprescindible "Annotated Sherlock Holmes" y un comentarista infatigable de todo el Canon Sherlockiano.
Agradezcámosle, pues, éste biografía de Holmes que, como comprobarán, tiene la coherencia y se lee como una novela del mismísimo Conan Doyle. No hay, a mi entender, mayor halago posible para un amante del Gran Detective.

Sherlock Holmes de Baker Street


El autor, aunque erudito y sabio, es conocedor de que no puede dar respuestas a todos los interrogantes abiertos en la saga de Holmes. Muchos sherlockianos nos hemos hecho numerosas veces casi las mismas preguntas: ¿cómo fue la infancia de Holmes?, ¿cuántas veces se casó Watson?, ¿porqué miente con tanto descaro en las fechas?, ¿qué hizo Holmes en el Tíbet? - a ésta pregunta les puedo prometer que responderemos en breve en una nueva entrada, estén atentos -, ¿por qué Holmes no se interesó jamás en los crímenes de Jack The Ripper?... y así hasta el infinito.

No pretendan hallar la solución a todos los enigmas que nos plantea una personalidad del calibre de Holmes. La magia del Londres Victoriano, alumbrado por farolas de gas y envuelto en una perpetua niebla, es difícil de penetrar. Y éste libro nos desvela una parte del misterio, lo cual agradecemos sobremanera porque, si algo apreciamos en Holmes y sus peripecias, es que Watson omita narrarnos determinadas aventuras y nos deje con la miel en los labios con las consabidas palabras de, más o menos, "fue un caso tan importante y afectaba a las familias más insignes del reino que aún hoy en día es imposible reverlar los detalles".

Ediciones

Afortunadamente, Valdemar tuvo el acierto y el buen gusto de editar una colección llamada "Archivos de Baker Street" de la que hablaremos mucho en éste blog. Éste es su segundo volumen - del primero les hablaré próximamente - y hay que decir que la edición es espléndida, la traducción magnífica y la presentación, en formato de tapa dura no tiene ningún pero. Si acaso, y ésto tan sólo es a título personal, las ilustraciones de portada, pero en fin, la felicidad nunca es completa.

Del libro que nos ocupa ahora, hay una edición de bolsillo de la misma editorial publicada en la colección "Club Diógenes".

Relájense, pues, e intenten decorrer el velo de Isis que oculta todo lo que hay detrás de Sherlock Holmes, de la mano de W.S. Baring Gould, el mejor guía posible si exceptuamos a Conan Doyle y al Doctor Watson.

jueves, 12 de marzo de 2009

Holmes sin Conan Doyle


Para Sherlockianos impenitentes!

Aunque no sean estrictamente novedades, me propongo ir dando noticia de todo cuanto libro trate de nuestro admirado detective. Algunos quizás estén descatalogados, pero suelen encontrarse en librerias de lance, en webs como EBay o Todocolección o en librerias como la mítica "Negra y Criminal", sita en la Barceloneta.

Dicho lo cual, ahí van sendas referencias de dos buenos libros sobre Sherlock Holmes, aunque no pertenezcan al Canon:

"Sombras de Baker Street"

Editado por "La Factoría de Ideas", editorial que nos depara no pocas alegrías, es una recopilación de cuentos de diversos autores - ¡ veinte, nada menos, entre los cuales se halla el mismísimo Neil Gaiman! - y que mezcla el mundo creado por Sir Arthur Conan Doyle con el no menos bizarro y atrayente de H. P. Lovecraft.

Como en la viña del señor, hay de todo, pero también contiene algunas "perlas" que nadie debería perderse. Es recomendable leer algunas de las narraciones con la luz encendida y alguien que te coja de la mano, aviso.

"Houdini y Sherlock Holmes"

Otro regalo de "La Factoría de Ideas", escrito por Daniel Stashower, que contiene todos los ingredientes que buscamos los holmesianos en un pastiche: un complot contra el Príncipe de Gales, una fuga espectacular de Houdini del mismísimo Scotland Yard y un buen ritmo narrativo.
Se nota que Statshower, el autor, fue en sus tiempos mago profesional.

Y lo mejor está por venir porque justo ahora, Watson, ¡comienza el juego!.