martes, 12 de mayo de 2009

Un puente demasiado lejano


La mayor operación aerotransportada de la historia

Así definieron sus responsables a la Operación Market Garden, un audaz plan que debía acelerar el final de la guerra en el teatro de operaciones europeo durante la Segunda Guerra Mundial.

Ideado por el Mariscal Montgomery y su Estado Mayor, el plan consistía en dejar caer una alfombra humana de paracaidistas, conquistar y mantener en su poder los pricipales puentes de Holanda, y retenerlos hasta que llegasen los refuerzos. Sobre el papel, era perfecto. En la práctica fue un fracaso colosal que costó la vida de millares de buenos soldados, sacrificados por el ego y la prepotencia de los generales.

Si existe un valor en ésta film que cabe destacar - y hay muchos, créanme, pues no se trata de un film bélico sino de una película acerca de la condición humana, del orgullo, de la debilidad, de valores como la amistad, el honor, el sentido del deber y la lealtad - es el de saber plasmar a los personajes históricos con tota su humanidad, a veces para bien, a veces para mal.

Ni los alemanes son el enemigo terrible de siempre ni los aliados son el colmo de las bondades. El propio General Sosaboski es una muestra de la desesperación de aquel que sabe que se dirige al desastre porque alguien con mayor autoridad que él quiere satisfacer su ego.

Y es que el enemigo no siempre se encuentra enfrente de nosotros.

La película


En el estilo de las grandes superproducciones de la época, el reparto es, literalmente, abrumador: Dirk Bogarde, James Caan, Michael Caine, Sean Connery, Elliot Gould, Gene Hackman, Anthony Hopkins, Hardy Kruger, Laurence Olivier, Ryan O'Neal, Robert Redford, Maximilian Schell, Liv Ulman y el maravilloso y fantástico Edward Fox en el papel del General Horrocks, del que hace una auténtica creación y que, además, fue asesor militar del film.

Dirigida por Sir Richard Attenborough, basándose en un libro del celebérrimo Cornelius Ryan, autor también del famosísimo "El día más largo", el director es capaz de mostrarnos lo ridículo de la guerra como cuando una señora mayor, evidentemente trastocada, sale a la calle en medio de un incesante fuego cruzado llamando a un taxi y cae abatida por las balas, o la angustia de las lanchas que atraviesan un rio bajo el mando de Robert Redford y son masacradas por el fuego alemán, mientras oímos como uno de los soldados va rezando, o quizás una de las mejores: los paracaidistas ingleses, al mando de un Anthony Hopkins genial han vencido en una escaramuza y éste hace sonar un cuerno de caza como señal de victoria; el general alemán que interpreta Maximilian Schell no puede evitar sonreirse ante tamaña osadía y murmurar "Valor de locos!" admirada ante el gesto del inglés.

En las guerras no hay buenos ni malos, tan sólo víctimas de los poderosos. Quizá la escena final del doctor que interpreta Laurence Olivier, junto con un carro viejo y unos niños que se alejan, con sus fatigadas siluetas recortándose sobre el cielo crepuscular, sea el mejor paradigma de ésa locura que aflige a la humanidad hace siglos.

Ediciones

Se han hecho numerosas versiones en castellano de éste film, pero les recomiendo vivamente la Edición Especial de la Metro Goldwyn Mayer, del 2003, con dos discos y numerosos extras. No deben tener nigún temor a no encontrarla, pues se halla en cualquier establecimiento dónde vendan DVD'S.

1 comentario:

Unknown dijo...

Lo más Giménez... este "flim" es lo más. Aconséjele el bajofirmante comparar el casting con las fotos de los protagonistas históricos del festival aerotransportado... Al menos yo nunca imaginé que Sean Connery fuera descendiente directo de Unquart... pero le aseguro que lo parece!
Ay... esta película debería ser obligatoria en tercero de ESO! pero... ay no! Ya sabe a qué me refiero... :P